Bienvenidos a la sección de Blog Squad en Español, una colección de artículos de opinión, de periodistas, artistas y especialistas en básquetbol alrededor del mundo, quienes han querido compartir sus pensamientos acerca de la NBA. Aquí podrás consultar las columnas de opinión de cada uno de nuestros invitados especiales.

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José Luis Sánchez Pando
Hoy - Chicago
Editor de deportes del diario Hoy-Chicago. Natural de Sevilla, España. Ha estado cubriendo la NBA desde 1993. Ha colaborado para el diario español 'El Mundo' y la revista especializada en baloncesto 'Gigantes del Superbasket'. Además ha escrito para la agencia española de noticias EFE y la revista Acción Deportiva.


Nocioni: ‘No me gustaría estar en la piel de los Bulls’
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Diciembre 24 del 2009

Nocioni
El ‘Chapu’, el que fuera ídolo de los Bulls, ahora es feliz con los Kings.
NBAE/Getty Images
La visita de los Kings de Sacramento al United Center el pasado lunes 21 era especialmente emotiva porque significaba el regreso del alero argentino Andrés Nocioni a Chicago para enfrentarse por primera vez a su ex equipo los Bulls desde que fuera traspasado en febrero pasado a Sacramento después de cinco temporadas con el equipo de Chicago.

Pero todo eso quedó en su segundo plano al final del partido después de que los Kings protagonizaran una histórica remontada de 35 puntos en tan sólo 20 minutos (perdían 79-44 en el tercer cuarto) para terminar ganando 102-98 a los Bulls, que fueron despedidos por sus aficionados con un sonoro y generalizado abucheo.

Esta remontada es la segunda más grande en la historia de la NBA, sólo superada por los 36 puntos que Utah le remontó a Denver en noviembre de 1996.

El entrenador de los Bulls, Vinny del Negro, con cara de pocos amigos y sobre todo de ya no saber qué hacer, justificó el monumental descalabro a la relajación y exceso de confianza de sus jugadores en ataque debido a la gran ventaja que llevaban.

Nocioni, que fue ovacionado y aplaudido cuando fue presentado con el equipo titular de los Kings, no realizó un gran partido. Tan sólo anotó tres puntos, los primeros de su equipo, y sólo jugó 16:23 minutos.

Al final del partido me acerqué al eufórico vestuario de los Kings, que incluso se rieron y mofaron en plan de broma en las narices de Brad Miller cuando entró a saludar a sus viejos compañeros, y pude hablar con el ‘Chapu’, el que fuera ídolo de los Bulls hasta mediados de la temporada pasada, de este impresionante partido y sobre su estancia en el equipo de Sacramento.

Nunca había visto una remontada así. ¿Cómo la explicas?
Yo tampoco y la verdad es que no tengo ninguna explicación para lo que pasó acá. Yo no sé si lo ganamos nosotros o lo perdió Chicago, esa es la realidad. La verdad es que fue increíble y es muy difícil de explicarlo. Así que no me gustaría estar en la piel de los Chicago Bulls en estos momentos.

¿Cómo te has sentido en tu primer partido en Chicago tras tu salida de los Bulls? Fue muy especial todo. No jugué un buen partido pero lo importante es que pude jugar contra mi viejo equipo y por lo menos ganamos, que es lo importante. Para nosotros una victoria como esta nos sabe a gloria y sobre todo por la forma que se ganó y por la manera que habíamos empezado. Así que muy contento por eso.

¿Cómo te sientes jugando en los Kings de Sacramento? Estoy teniendo muchos altibajos. Digamos que juego bien dos partidos, después otros dos no. Tengo ranchas de muy buen básquet y rachas de no muy bueno. Así que no sé si es porque me falta todavía un poco de adaptación u otra cosa. Pero bueno, tengo que seguir trabajando como siempre.

¿Qué te parece este equipo tan joven de los Kings? Sí, muy joven y con mucho talento. Al día de hoy estamos demostrando que somos un equipo con mucho talento y estamos ganando partidos así, de esta manera, por la personalidad y por las ganas de competir y de ganar. Este equipo tiene lo que a mí me gusta, que es la gana de ganar y la de jugar de igual a igual por más que el equipo empiece mal, igual volvimos y ya lo hicimos muchas veces este año.

¿Contento e ilusionado con el proyecto del equipo? La verdad es que sí. Ojalá que sigamos así, que el equipo siga mejorando y hay que seguir luchando como hasta ahora.

¿Cómo ves desde la distancia a los actuales Bulls sin Ben Gordon? Ahora en estos momentos no me gustaría estar en la piel de los Bulls. El partido que perdieron hoy es algo duro para digerir. Pero creo que van a mejorar durante el año. Pienso que este equipo tiene que mejorar. Creo que tiene jugadores de mucha calidad, van a mejorar y van a estar en los playoffs otra vez.

¿Te sorprendió o decepcionó tu salida de los Bulls? No me sorprendió porque la NBA es así. Había muchos rumores y ya se veía venir algún cambio. Así que lo entiendo y no tengo ningún tipo de resentimiento ni nada. En Chicago hice lo que tenía que hacer y siempre jugué al cien por ciento y no me arrepiento de nada de lo que hecho.

También se ha rumoreado varias veces que te iban a cajear a Boston, ¿es verdad? Sí, se rumoreó bastante. Pero yo no tengo ni idea, no sé si sólo son rumores o pudo haber alguna verdad.

¿Qué es lo que más hechas de menos de Chicago? La ciudad, la gente, los aficionados, la organización es muy buena y creo que se extraña un poco de todo.

¿Vas a estar con Argentina en el Mundial de Turquía el próximo verano? Sí, seguramente. Estaré allí si el cuerpo me lo permite, al cien por ciento.

Si desea enviar algún comentario sobre este tema puede escribirme a jlsanchez@tribune.com

Los Bulls necesitan una limpia ¡YA!
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Diciembre 20 del 2009

Joakim Noah
Del actual equipo me quedaría con Derrick Rose, Joakim Noah y Taj Gibson, el resto a la calle.
NBAE/Getty Images
No hay nada peor en la NBA que ser un equipo mediocre porque te quedas estancando en la absoluta nada.

O eres muy bueno y peleas por el anillo o eres muy malo para conseguir un buen draft y poder levantar el vuelo.

Pero si eres un equipo regular y mediocre, entonces ni puedes pelear por el anillo ni tienes la posibilidad de mejorar, así que te quedas estancado.

En ese punto se encuentran actualmente los Bulls, un equipo histórico que desde que se fue Michael Jordan en 1998 sólo ha dado tumbos y ejemplos de lo que no nunca se debe hacer para reconstruir una franquicia.

Los Bulls, un equipo que sus dirigentes dijeron que estaba diseñado este año para clasificar a los playoffs, ya está hundido en el último lugar de la División Central y es el séptimo peor equipo de la liga. Siendo humillado por todos los grandes y hasta por los más pequeños como los New Jersey Nets.

En los últimos 11 años han cometido tremendos ‘sacrilegios’ en lo que a contrataciones y cambios de jugadores se refiere. Vamos, no se puede hacer peor. Empezando por el cambio de Elton Brand por Tyson Chandler, pasando por el cambio de LaMarcus Aldridge por Tyrus Thomas y acabando por la contratación de Vinny del Negro como técnico. Y entre medio de todos ellos una lluvia de despropósitos.

Y así están los Bulls actualmente, a la deriva, sin un patrón de juego, sin un técnico que enseñe el camino y sin un coro de jugadores que puedan dar la más señal de esperanza. Del Negro ha demostrado, y con creces, que no está listo para entrenar en la NBA. No había entrenado en su vida, y aunque hay algunas excepciones que han dado resultado en la liga, el caso de Del Negro ha sido un absoluto fracaso.

A la NBA no se puede venir a aprender, y Del Negro ya ha dado muchas muestras que esta liga le viene muy grande, que no está preparado y que necesita mucho que aprender, sobre todo en lo táctico.

Por eso no sería raro que Del Negro corriera la misma suerte que hace par de años corrió Scott Skiles, quien fue despedido el día de Noche Buena.

Realmente muchos aficionados en Chicago rezan por ello, e incluso ya le han dado la espalda al equipo y desean que pierda para acelerar la salida del técnico y que se pueda producir un cambio de rumbo en el equipo.

Mientras que del equipo me quedaba con Derrick Rose, Joakim Noah y Taj Gibson, el resto a la calle.

Y ojo, Rose todavía no ha demostrado lo que se esperaba de él y sigue en deuda con el equipo. Aunque entre su juventud, lesiones e inexperiencia, todavía le queda crédito para esperar su explosión como jugador. Algo que personalmente estoy confiado que se producirá siempre y cuando le pongan un equipo decente alrededor y sobre todo un buen técnico, algo que no tiene ahora.

La salida a mitad de la temporada pasada de Chapu Noccioni y luego en el verano de Ben Gordon ha terminado de hundir el equipo.

Mientras que jugadores como Luol Deng, John Salmons, Kirk Hinrich y Brad Miller ya han dado muestras de que con ellos no se puede ir a ningún lado.

Por eso los Bulls necesitan una limpia grande, de raiz, para empezar la enésima reconstrucción, pero con sentido común y aprovechando la gran oportunidad que se le presentará a final de esta temporada con los ilustres agentes libres que saldrán al mercado.

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Con el cielo como techo
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Noviembre 14 del 2009

Joakim Noah
Joakim Noah está haciéndose comer a muchos de sus críticos las duras e inmerecidas palabras que tuvieron contra él.
NBAE/Getty Images
Una de las grandes promesas de los Bulls ya empieza a pisar fuerte, a dar que hablar y a convertirse en una de las grandes realidades de esta liga. Y yo me alegro una inmensidad porque esa persona se lo merece.

Me refiero a Joakim Noah, un pívot que tras unos inicios muy inciertos a mediados de la temporada pasada despertó, durante los pasados playoffs sorprendió y ahora, en este inicio de campaña, está maravillando y sorprendiendo a todos liderando la liga en rebotes, sumando dobles-dobles casi a diario y siendo actualmente el mejor jugador del equipo de Chicago. Aunque su nombre, sorprendentemente, no esté entre los candidatos al All-Star.

Sobre todos a los que no creían en él desde el primer día en que los Bulls lo seleccionaron en la primera ronda del draft de 2007 a pesar de haber ganado dos campeonatos seguidos colegiales con la Universidad de Florida.

Sin darle la más mínima oportunidad, lo crucificaron en público. Muchísimas y durísimas fueron las críticas que recibió en Chicago por aquellos días el hijo del famoso tenista francés Yannick. Su larga y alborotada melena, ese horrendo traje azul con palomita…, y en definitiva ese aspecto de ‘payaso’ como muchos calificamos su aspecto en aquel draft se quedó para muchos ahí, en una simpática gracia de un chaval joven y en una anécdota más. Pero otros no lo perdonaron y cargaron con todo contra el jugador.

Pero ahora Joakim Noah está haciéndose comer a muchos de sus críticos las duras e inmerecidas palabras que tuvieron contra él.

Uno de ellos es el reconocido columnista del Chicago Tribune, Rick Morrissey, quien arremetió con todo contra Noah en 2007 cuando fue elegido por los Bulls. Pero también tuvo la gallardía de decir que si en tres años reconocía que se había equivocado, se comería su columna mezclada con salsa picante.

Dicho y hecho, esta semana Morrissey, además de escribir una columna contando todo lo equivocado que estaba con Noah, también cumplió su promesa de comerse aquella columna de hace tres años con salsa picante. Vídeo que se puede ver en chicagotribune.com/noah y que realmente recomiendo por todo, sobre todo por ver como disfruta Noah mientras Morrissey cumple su promesa.

Y me alegro porque aunque cuando llegó a los Bulls parecía un niño mal criado de la típica familia rica y muy poco maduro, el jugador vivía los partidos con una pasión no típica del jugador estadounidense y se entregaba y mataba por cada pelota en cada partido.

Noah no lo ha pasado nada bien en estos dos años pasados. Ahí está aquella ampliación de una suspensión de uno a dos partidos que sufrió en su año de novato por parte de sus compañeros más veteranos, algo inédito y creo que hasta sin precedentes en la liga.

O aquellos generalizados y extensos abulleos que recibía a principios de la temporada pasada por los aficionados de los Bulls.

“Me parece que fue ayer”, dice Noah recordando aquellos episodios. “Pero todas esas experiencias me han ayudado a fortalecerme como jugador y persona”.

Ya incluso se ha ganado un gran respeto por sus veteranos compañeros que aseguran que no pueden jugar sin él.

“Se está convirtiendo en un jugador pegajoso, es decir, una vez que juegas con él ya no puedes hacerlo sin él”, asegura John Salmons.

Y es que esta temporada Noah está que se sale. El pasado sábado 7 de noviembre estableció su nuevo récord de puntos al anotar 21 en la victoria sobre Charlotte, y tres días después batía su récord de rebotes al capturar 21 en la derrota frente a Denver.

Además, suma cinco dobles-dobles en ocho partidos y tiene un promedio de tiro del 57,4 por ciento.

Por todo ello, ahora lidera y se mueve por los primeros puestos entre los mejores reboteadores de la liga.

¿Y saben que es lo más sorprendente?, que Joakim dice que todavía no está en su mejor momento y que puede mejorar.

“Creo que físicamente no estoy al cien por ciento listo como quiero estar. Me siento más cómodo en la cancha, pero mi carrera en transición puede mejorar todavía”, dice Noah, quien asegura que gran parte de este gran inicio de temporada se debe a todo lo que ha trabajado este verano y a su mayor experiencia.

“He pasado muchas horas en el gimnasio este verano y pienso que también tengo más confianza”, dice. “Ahora pienso que voy a jugar sin importar si me equivoco a fallo un tiro”.

“Cuando era novato me comía mucho la cabeza”, añade. “Pensaba que si tiraba a canasta y fallaba entonces me iban a sacar del partido. Pero todavía tengo que mejorar en muchas cosas, aunque definitivamente juego ya con más confianza”.

Veremos hasta donde llega esta gran progresión de Noah. Yo con lo que está haciendo ahora ya de me doy con un canto en los dientes. Aunque realmente día a día sube su juego como la espuma y parece que su techo estará en cielo.

Así que ahora los Bulls sólo tienen que esperar la explosión de Derrick Rose y Luol Deng, contratar un buen agente libre de esa gran camada del 2010 y empezar a soñar con comerse la Conferencia del Este otra vez.

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Es hora de saldar viejas cuentas pendientes
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Noviembre 1 del 2009

Carlos Delfino
Finalmente Delfino está de vuelta en la NBA, donde por su talento se merece estar.
NBAE/Getty Images
Arranca una nueva temporada y sinceramente una de las muchas cosas que espero con ansiedad es la de ver al argentino Carlos Delfino jugar, de una vez por todas, a su máxima potencia en la NBA. Vamos, que explote en su juego aunque sea con uno de los grandes rivales de los Bulls, los Bucks de Milwaukee.

Nadie puede dudar creo a estas alturas del gran talento que tiene Delfino. No tendrá la mágia de Manu Ginóbili, ni la bravura del Chapu Nocioni ni la estatura de Frabicio Oberto, pero sin embargo tiene un poquito de todos ellos que lo hacen ser un jugador muy completo.

No por casualidad entró a la NBA por la puerta grande, como nunca antes lo ha hecho ningún otro jugador argentino. Es decir, en la primera ronda del draft (elegido por los Pistons en 2003).

Sin embargo, todavía en la NBA no se le ha visto brillar a Delfino, de 27 años, y seguramente no por su culpa, porque entre lesiones y entrenadores que no confiaban mucho en sus cualidades, ha pasado práctimente desapercibido.

La mala suerte también ha corrido en su contra en muchas ocasiones y no sólo por las inoportunas lesiones, sino porque cuando hace un año también firmaba un contrato de auténtico ‘galáctico’ (se hablaban de 10 millones de dólares libres de impuesto, casa, coche y chófer) y se va de la NBA para jugar con el Khimki, el equipo ruso quiebra y lo deja nuevamente buscando equipo.

Finalmente Delfino está de vuelta en la NBA, donde por su talento se merece estar. Ahora falta que pueda demostrar todo lo que vale y todavía no ha podido hacer tras pasar por Detroit y Toronto de manera muy gris y discreta.

Un verdadero reto, desafío y una vieja cuenta pendiente que todavía tiene Delfino con esta liga, donde de momento, sigue siendo una promesa de lujo. Recientemente pude hablar de todos esos temas con Delfino, quien dejó claro cuales son sus intenciones y metas esta temporada, y que quiero compartir con todos ustedes.

¿Cómo te sientes con tu regreso a la NBA?
Contentísimo de tener la posibilidad de volver. Mi temporada en Rusia, sobre todo la parte deportiva, no fue de lo mejor porque no pude jugar por mucho tiempo. Tuve que pasar lesiones y no fue una temporada como para decir que me destaqué y que tenía posibilidades de que los equipos me vieran destacar. Sí tuve un buen cierre y en el momento que se armó el problema económico y que había equipos de la NBA interesados pues…., no digo que me sorprendió, pero sí me agradó un montón.

Sí me sorprendió por el tema de cómo había sido la temporada y me dejó pensando porque seguramente habla bien de mi paso anterior por la NBA. Y además porque es como un cierre después de una temporada con muchas lesiones como había tenido yo. Contratarme a mí era o es algo arriesgado y la verdad es que estoy entrenando de la mejor manera para devolverle eso a los Bucks. Tratar de hacer las cosas bien y para esa apuesta personal que tengo de volver a esta liga y hacer las cosas bien.

¿Qué problemas tuvistes con el equipo ruso?
La salida se dieron por problemas económicos. La realidad es que hasta el día de hoy hay problemas económicos y no he cobrado. Sí me han indemnizado y ha habido un arreglo. Tenían un presupuesto bastante alto que no se respetó. Si bien cumplimos con la idea de entrar en la Euroliga, algo que fue buenísimo para el club, no pudimos lograr un título. Algo que sumado a la crisis económica, fue un golpe duro. Eso se reflejó en la salida de jugadores que habíamos llegado como (Milt) Palacio, (Jorge) Garbajosa o yo, casi el quinteto inicial se fue. Personalmente tuve la suerte de que a los tres o cuatro días de que conseguí la salida del equipo logré tener la llamada de los Bucks, de John Hammond (gerente general), y tener la posibilidad de fichar por un equipo de la NBA que era la mejor propuesta del momento.

¿Qué te ha dicho el técnico Scott Skiles, te va a dar los minutos para que demuestres tu valía?
Esto es una apuesta de venir y hacer las cosas bien.Y eso va a solucionar las cosas del año que viene. Es decir, se va a ver si se alarga el contrato o no. Mi contrato es garantizado por un año y es una apuesta tanto para ellos como para mí. A nivel económico para ellos o a nivel personal y deportivo para mí de tener un buen año. Comparto la idea de juego que tiene Skiles, porque le encanta jugar la transición, defender duro…, y eso son cosas que personalmente me agradan. Creo que puedo adaptarme al juego. Seguramente vamos a necesitar de un tiempo para que me conozcan mis compañeros, que puedan ver qué pueden esperar de mí. Hasta el momento me estoy sintiendo bárbaro, también debido a mis lesiones necesito tener juego y ritmo. La pretemporada me ha venido muy bien.

¿Se te ha hecho difícil volver a pasar del ritmo de competición europeo al de la NBA?
Si te digo la verdad, me preocupaba cuánto tenía el chip europeo defensivamente y ofensivamente. Digamos que a poquito me lo voy sacando y cambiando. Ir de a poquito también voy ayudando a mi hombro, volviendo a tener otra vez la distancia de tiro, sintiéndome mejor físicamente y creo que son que me van haciendo sentirme mejor y que estoy ayudando al equipo. Todo es cuestión de tiempo, seguir ganando confianza y haciéndome conocer ya que todavía hay muchos jugadores, sobre todo los jóvenes, que no me han visto jugar. Pero bueno, uno trabaja día a día para acomodarse, para que los demás sepan de lo que pueden esperar de mí y para defender a este equipo de Milwaukee.

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Lo que el verano se llevó
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Octubre 12 del 2009

Howard
El 'Niño malo' Ron Artest encajará a la perfección en los Lakers y los refuerza para revalidar el título.
NBAE/Getty Images
Desgraciadamente y definitivamente ya se acabó el verano. Por lo menos por aquí en Chicago, donde el buen tiempo dura tan poco que hay que aprovecharlo al máximo. Pero en fín, miro hacia atrás y repaso todo lo que ha ocurrido en ese tiempo y me doy cuenta que hay una salvajada de noticias que han ocurrido en este verano y que no dejan de sorprenderme.

No he podido escribir antes sobre ellas porque, como dije anteriorme, el verano es tan corto en Chicago que hay que aprovecharlo al máximo porque si te lo pierdes nunca sabes cuando volverás a ver el sol nuevamente.

Pero vamos allá. Para empezar me sorprendió muchísimo, vamos que todavía me cuesta creérmelo, como la selección de la República Dominicana no pudo terminar entre las cuarto primeras en el Torneo de las Américas y clasificar al Mundial a pesar de contar con tres tremendos jugadores de la NBA como Al Horford, Charlie Villanueva y Francisco García. Es algo increíble que todavía no he podido digerir cómo han perdido una ocasión de oro para volver a poner en el mapa a su selección.

Con tremenda alegría y por supuesto orgullo vi como la selección de España se sacaba esa espina, aunque mejor yo diría que era una estaca, y ganaba el Europeo, algo que ya debió hacer en el campeonato anterior y que ahora no se le escapó. Personalmente me dio muchísima alegría que Pau Gasol, que estaba dudando ir, finalmente hiciera el esfuerzo y redondeara el año ganando el anillo de la NBA y la Eurocopa.

Los fichajes y movimientos de los equipos de la NBA, ahora a pocos días de la nueva temporada, también me han llamado mucho la atención.

Ante todo me alegró saber que el argentino Carlos Delfino regresa a la NBA de la mano de los Bucks después de su aventura rusa. Delfino es un tremendo jugador con nivel de NBA, que se merece que ya de una vez por todas un técnico confíe en su talento y le dé minutos porque esta es la liga que le corresponde.

El fichaje de Ron Artest por los Lakers me sorprendió a medias conociendo a Phil Jackson. Me recordó muchísimo a cuando los Bulls, por entonces dirigidos por Jackson, ficharon en 1995 al polémico Dennis Rodman. Por entonces se decía que los Bulls estaban metiendo al Diablo en casa y que iba a contaminar y destruir toda la buena armonía del equipo. Que iba a chocar con Michael Jordan y sobre todo con Scottie Pippen, quien todavía lucía y luce cicatrices de sus altercados en la pista con Rodman, cuando éste era uno de los ‘niños malos’ de los Pistons.

Pero la realidad fue otra y Jackson supo entender, manejar y llevar fantásticamente las excentricidades de Rodman para acoplarlo al equipo y sacarle todo su talento, que era muchísimo, en beneficio del equipo.

Dicho y hecho, en el primer año de Rodman los Bulls batieron el récord de la liga con una marca de 72-10 y empezó un nuevo triplete de anillos.

Rodman siguió con sus excentricidades, casándose públicamente vestido de mujer, organizando unas fiestas que más parecían orgías romanas que otra cosa, saliendo con latas de cerveza, a pares, de los vestuarios de Chicago tras los partidos y sí, metiéndose en algunos líos que le costó unas cuantas suspensiones, pero sobre todo ayudó a los Bulls en defensa, sobre todo en los rebotes y en hacer el trabajo sucio de una manera increíble, y si no pregúntenle a Alonzo Morning o Karl Malone, para limpiarle el terreno a Jordan y llegar a convertir al equipo de Chicago en una maquinaria perfecta de baloncesto.

Lo mismo pienso que puede hacer ahora Artest en los Lakers. Un nuevo ‘niño malo’ y excéntrico que en su año de novato con los Bulls llegó incluso a rellenar una solicitud para trajabar en unos grandes almacenes de electrónica cuando se enteró que sus empleados tenían un descuento del 50 por ciento, o que en su etapa con los Pacers se lanzó a la grada a pelearse a puñetazos con medio mundo.

Pero sin embargo, eso no quita que sea todo un fenómeno y un perro de presa en defensa que, gracias a la mano y el tacto de Jackson, ahora lo podrá integrar y acoplar a la dupla de Kobe Bryant y Pau Gasol para reforzar y hacer un equipo realmente muy temible y equilibrado, cuya única asignatura pendiente hasta ahora era la defensa y que ahora queda más que cubierta con uno de los mejores defensores de la liga.

Con Artest en sus filas creo que los Lakers han dado un paso de gigante para ser los grandes favoritos para volver a ganar el campeonato. Y sabiendo como trabaja Jackson, no creo que Artest tenga problemas de ego con Bryant. Así que ojo con los Lakers.

Todo lo contrario veo en los Cavaliers con la llegada de Shaquille O´Neal. Realmente soy de los que piensa que los mejores días de Shaq ya pasaron, que sus rodillas ya son de porcelana y que podrá ganar alguna batalla, pero ya no está para ganar una guerra como necesita el equipo de Cleveland. Por lo que, un año más, creo que Lebron James, el mejor jugador de esta liga, tendrá que volver a jugar solo y ya veremos hasta donde le alcanza.

Para terminar, diría que no menos sorpresivo fue este verano el fichaje de Allen Iverson por Memphis. Realmente me da mucha pena que un jugador con tantísimo talento esté casi de salida, dando tumbos por los equipos y tan devaluado por culpa de su indisciplina y problemas fuera del deporte.

Hasta la próxima.

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‘Superman’ pierde la sonrisa y capa
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Junio 13 del 2009

Howard
El pívot de los Magic, Dwight Howard, no pudo lucir a su máxima potencia en las finales y su equipo lo acusó ante unos Lakers que no perdonan.
NBAE/Getty Images
La final de la NBA quedó vista para sentencia. Y a no ser de un milagro, los Lakers volverán a conquistar el anillo tras demostrar que son mejor equipo que los Magic, contar con muchísimo más colmillo en este tipo de partidos, tener estrellas más sólidas y cuando de verdad estuvieron en problemas y los partidos se les escapaban, contar con esa siempre eterna ayudita arbitral que a lo largo de su historia le han hecho ganarse el apodo de ‘Los Angeles Réferi’ y por lo que son el equipo más odiado y querido de la NBA.

Ahí quedan, entre otras muchas, la grosera interferencia de Pau Gasol, tocando aro y red en el segundo partido a falta de un segundo (y reconocida más tarde por el propio Phil Jackson) que hubiera supuesto el empate a uno de los Magic.

O ese codazo de Kobe Bryant en los últimos segundos de la prórroga en el cuarto partido que propiciaron que Fisher anotara el triple con el que ganaron el partido para poner el lapidario 3-1 en la serie.

Pero contra todo eso ya sabía Orlando que tenía que luchar y no es escusa. A los Magic se les fue esta serie desde el principio fruto de sus errores, inexperiencia y carencias. Empezando porque su estrella Dwight Howard no fue el mismo en esta serie final que el que habíamos visto a lo largo de los playoffs.

Recuerdo a Howard jugando con una tremenda sonrisa de oreja a oreja en las series contra Boston y Cleveland, series donde, y a pesar que no eran favoritos y fueron muy duras, se le veía disfrutar jugando, machacando a los rivales, imponiendo su ley bajo los tableros y sin perderen ningún momento esa ya famosa sonrisa para desesperación de su rivales. Quizás por eso fue tan decisivo, desequilibrante y contundente en la victoria de esas series y vimos al mejor Howard.

Pero llegó a la final y desde el primer juego ya había perdido esa sonrisa. Era como si esta final le pesara en exceso y no la pudiera disfrutar y sus músculos, incluyendo los de su cara, se hubieran agarrotado. Por lo que automáticamente su rendimiento bajó y los Magic se resintieron desde sus cimientos.

Howard nunca pudo recuperar la sonrisa en esta final y con ella se fue su baloncesto y su magia. Por perder…,perdió hasta su capa de Superman al fallar en momentos muy claves a lo largo de la serie.

Ahí están los dos tiros libres que erró al final del cuarto partido que ayudaron a que los Lakers empataran el juego segundo más tarde para luego ganarlo en la prórroga. Howard ha demostrado que es un fantástico jugador pero que todavía está un poco verde y que necesita madurar un poco más para llegar a su máxima potencia. Porque es muy fácil ponerse una capita de Superman en un Juego de Estrellas y hacer virguerías con el balón. Pero muy diferente y complicado dar la cara, tener el temple y responder en momentos muy trascendentes del juego.

Y no lo digo expresamente por el fallo de esos dos tiros libres, porque grandísimos y experimentados jugadores, como Karl Malone contra los Bulls, también han errado trascendentales tiros libres en los últimos segundos que le hicieron perder un partido de una final, si no por el conjunto de muchas cosas.

En definitiva, el anillo se va al Oeste, y se va merecido porque los partidos hay que ganarlos en la cancha y ahí los Lakers utilizaron todos su recursos y sencillamente fueron mejores.

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Los Nuggets están de vuelta de la mano de Billups
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Mayo 15 del 2009

Billups
Los Nuggets tienen en Chauncey Billups y Carmelo Anthony a la pareja más anotadora en estos playoffs..
NBAE/Getty Images
Casi un cuarto de siglo han tenido que esperar en Denver para ver a sus Nuggets de vuelta peleando en la final de la Conferencia del Oeste.

Exactamente han pasado 24 años desde que aquellos grandes Denver Nuggets de la temporada 1984-85 capitaneados por Alex English y Calvin Nett llegaran a la final del Oeste y la perdieran (4-1) ante aquellos fabulosos Lakers de Karem Abdul-Jabbar y Magic Jonhson, equipo que a la postre terminaría conquistando el anillo ese año al derrotar 4-2 a otro histórico equipo como eran los Celtics de Boston de Larry Bird.

Pero finalmente los Nuggets rompieron ese maleficio y de la mano de un increíble Chauncey Billups vuelven por la puerta grande a la final del Oeste donde, si los Lakers logran eliminar a Houston en la otra semifinal, podría repetirse la historia y tener la oportunidad de tomarse la debida revancha.

Y ojo con estos Nuggets porque vienen muy, pero que muy fuertes y para mi ya no sería una sorpresa que derrotaran a los grandes favoritos Lakers, si es que consiguen clasificarse.

Muy poca gente apostaban cuando arrancaron los playoffs por Denver, y yo el primero, a pesar de que terminaron con el segundo mejor récord de la Conferencia Oeste, sólo superado por los Lakers. Es más, pensaba que el equipo angelino, al igual que Cleveland en el Este, se iba a dar casi un paseo hasta llegar a la final.

Pero no, y desde la llegada de Billups a Denver y la salida de Allen Iverson hacia Detroit a principios de esta temporada, los Nuggets han crecido como la espuma y los Pistons se han desintegrado. Y ahí están unos y otros. Aunque esto es tema para otro futuro blog.

Billups era el motor y la gran pieza que le faltaba a los Nuggets para empezar a rodar en armonía, crecer como equipo y resucitar a varios de los grandes jugadores del equipo. Y los resultados están a la vista. Un equipo que realmente puede acabar con la hegemonía de los Lakers en el Oeste.

Ahora mismo los Nuggets tienen en Billups (22.1 pts) y Carmelo Anthony (28.6 pts) a la pareja más anotadora y letal de todos los playoffs que hacen de Denver el equipo más ofensivo en esta postemporada con una media de 111.5 puntos por partido. Billups es el segundo mejor repartidor de asistencias (7.3). Mientras que su defensa sólo es superada en estos playoffs por Houston y Cleveland.

Actualmente los dos equipos más potentes en estos playoffs son los invictos Cavaliers y los Nuggets (8-2), por lo que una posible final entre ellos cada vez toma más fuerza y la cual no descarto.

Es más, me alegraría muchísimo que entrara ese aire fresco de los Nuggets y los Cavaliers, dos equipos que nunca han ganado la NBA, por lo que también sería histórico. Aunque me destrozara ese duelo entre Kobe y Lebrom que tanto llevo esperando y ese sueño de ver a un español ganando un anillo.

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Apasionantes playoffs con una final cantada
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Abril 18 del 2009

LeBron James
Los Nuggets tienen en Chauncey Billups y Carmelo Anthony a la pareja más anotadora en estos playoffs..
NBAE/Getty Images
Finalmente llegaron los playoffs. Una competición completamente diferente a la temporada regular por la electricidad, tensión y ritmo al que se juega. Aquí la veteranía, experiencia y la defensa son las que mandan y por eso, y aunque siempre saltan las típicas sorpresas que son las hacen al deporte apasionante, los grandes candidatos al título ya están colocados.

Este año, y en mi humilde opinión más que nunca, ya que los Cavaliers no tienen quien les haga sombra en la Conferencia Este y lo mismo sucede en el Oeste con los Lakers. Por lo que vayan preparándose para vivir una final inédita entre Cavaliers y Lakers, con todo ese morbo que traerá el enfrentamiento entre Lebron James y Kobe Bryan. O lo que es lo mismo, el más que posible y absoluto merecedor del MVP este año (no creo que quede ya nadie a estas alturas por ahí que discuta este tema), contra el ganador (más que discutido porque realmente se lo quitaron a Chris Paul) del año pasado.

Sin embargo, y a la espera de este duelo apasionante que no creo que nadie pueda evitar que podamos disfrutar de unos duelos más que interesantes en esta primera ronda. La serie entre Boston y Chicago está inclinada descaradamente para los actuales campeones Celtics. Aunque la veteranía y posible cansancio de Boston junto a la baja de Kevin Garnett unido a la juventud y fortaleza de Chicago como local, pueden que estiren esta serie más de lo que piensa Boston, tal y como les ocurrió el año pasado contra Atlanta.

Sin embargo, los jugadores de Boston tienen infinitamente más experiencia en playoffs que los de los Bulls. Boston cuenta con la segunda mejor defensa de la liga y los Bulls con la peor de todos los clasificados a los playoffs. Y para colmo, Boston es el segundo mejor equipo de local de todo el Este (y tercero mejor de la liga). Mientras que los Bulls, que está obligados a ganar en Boston si quieren avanzar, cuentan con la peor marca de visitante entre todos los clasificados a los playoffs. Así que por aquí no creo que haya campanazo posible.

Cleveland (mejor defensa del campeonato) y Orlando tampoco los veo teniendo problemas, y es que las distancias entre los tres primeros del Este con el resto es muy grande. Pero en la serie Atlanta contra Miami si veo una tremenda paridad aunque los Hawks hayan dominado con un claro 3-1 la serie entre ambos durante la temporada. El duelo entre Dwyane Wade, máximo anotador de la liga y único que quizás pueda poner en peligro el MVP de Lebron, contra la compacta y equilibrada maquinaria de Atlanta que lideran Joe Johnson y Mike Bibby, se presenta súper atractivo y de resultado imprevisible. Aunque yo les apuesto a los Hawks.

En el Oeste sucede casi todo lo contrario, donde sólo a los Lakers se les ve muy superiores al resto de equipos. Su enfrentamiento contra Utah en primera ronda, lo que es una revancha de las semifinales que ganaron 4-2 el año pasado, creo que terminarán prácticamente igual este año a pesar de la gran fortaleza de los Jazz como local.

El resto son choques tremendamente igualados y sin favoritos. Por eso no veo que sea sorpresa que Nueva Orleans, séptimo, elimine a Dever, segundo. O que Pórtland (4) se lleve por delante a Houston (5).

Mientras que la gran batalla de Texas entre San Antonio y Dallas, otras de las joyas de esta primera ronda, pienso que se la lleva los Spurs a pesar de no contar con Manu Ginóbili (junto a Garnett, otra de las grandes ausencias en estos playoffs). Aunque el duelo se presenta muy interesante entre entre la gran defensa de San Antonio (segunda mejor de la NBA empatada con Boston), y la gran ofensiva de los Mavericks (la novena mejor de toda la liga) comandada por el teutón Dirk Nowitzki. Mi apuesta está con los Spurs. Lo dicho, ya están aquí los apasionantes playoffs. Así que a disfrutarlos.

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El anillo y a domir
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Abril 3 del 2009

Pau Gasol
Pau Gasol afirma estar motivado y entusiasmado con la idea de ganar el campeonato esta temporada con los Lakers.
NBAE/Getty Images
Después de muchos años fajándose en el purgatorio de los Grizzlies, finalmente el año pasado se le abrió el cielo al ala-pívot español Pau Gasol con su llegada a los Lakers. “Siempre he querido la posibilidad de estar en un equipo que luche por el campeonato. Obviamente los Lakers son un gran equipo con grandes jugadores, así que soy muy afortunado de ser parte de este equipo. Quiero aprovechar esta oportunidad y ganar un campeonato”, nos dice Gasol.

Hasta el año pasado el jugador había tenido que saciar su inagotable hambre de victorias exclusivamente con la selección española, donde ganó un Mundial siendo el MVP del torneo, una medalla de plata olímpica y un subcampeonato europeo.

Tras rozar el año pasado el anillo con los Lakers, Gasol tiene esta temporada una nueva oportunidad de hacerlo ya que han arrasado y tienen asegurado el mejor récord en la complicada Conferencia Oeste y son uno de los grandes favoritos al título.
“Ahora mismo estoy muy motivado y entusiasmado con la posibilidad de ganar el campeonato. El año pasado estuvimos muy cerca y ahora también tenemos una gran oportunidad de hacerlo. Sabemos que no va a ser fácil pero vamos a trabajar muy fuerte y yo voy a poner todo de mi parte”, añade el jugador.
Lo único que le queda ya a los Lakers por hacer de aquí hasta que empiecen los playoffs son dos cosas: descansar a sus jugadores titulares para llegar más frescos a la postemporada o dar el último empujón con todo para tratar de conseguir la mejor marca de la NBA que les asegure el factor campo sin llegan a la gran final.
“Obviamente queremos ponernos en el primer puesto”, asegura Gasol.
Los Lakers lo tienen todo a favor para ganar el anillo este año. Sólo tienen una cosa en contra: su defensa. Y es que como se sabe los campeonatos se ganan en defensa y ahí los Lakers son bastante mediocres.
“Hemos sido inconsistentes pero en los partidos que realmente hemos tenido que defender, a Boston y Cleveland por ejemplo, los hemos ganado dos veces defendiendo muy bien y dejándolos con una puntuación muy baja”, explica Gasol. “Así que a ver si somos capaces una vez que lleguemos a los playoffs de ser más consistentes y regulares con la defensa”.

Sin embargo todo este hipotético e histórico camino de Gasol hacia su deseado anillo de la NBA también tendrá un precio muy alto que lo pagará posiblemente la selección española al no poder contar seguramente con su mejor jugador este verano en el Eurobasket de Polonia.
Una ausencia, más que discutible, que puede ser letal para las aspiraciones de España.
“No he decidido todavía si voy a ir al Europeo. Pero lo más seguro es que no vaya porque necesito un descanso. Pero todo dependerá de como termine esta temporada. Ha sido una temporada muy larga con las olimpiadas y no he podido descansar y mi cuerpo lo necesita para evitar lesiones”, afirma Gasol.
“Sé que mucha gente estará descontenta con eso pero creo que lo entenderán porque siempre he estado con la selección en todo momento”, añade.
Obviamente es entendible que Gasol tiene que estar machacado físicamente después de empalmar varios años campeonatos internacionales con la selección con las durísimas y largas temporadas en la NBA.
Pero también es obvio que para Gasol en estos momentos es más importante ganar el anillo de la NBA, del que dice “lo veo al alcance”, que ganar con España el Eurobasket.
Pero… ¿Qué es más importante para los aficionados españoles, que Gasol gane la NBA y se convierta en el primer español en hacerlo o el Eurobasket?
Así pués, mucha gente en España estará descontenta y se quedará con un sabor agridulce de que Gasol gane el anillo y se vaya a dormir.
Sobre todo si a España le va mal en el Eurobasket.

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Los latinos le sacan brillo a la NBA
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Marzo 16 del 2009 a las 11:30 AM

Manu Ginobili
El base argentino de los Spurs, Manu Ginóbili, con tres anillos de campeón de la NBA, es el jugador latino más laureado en la historia de la NBA.
NBAE/Getty Images
¿Se imaginan una NBA sin jugadores latinos?

Yo realmente no. Pienso que se perderían muchos alicientes, bastante pimienta y en definitiva se devaluaría mucho ya que sería como volver a la Edad de Piedra y nos perderíamos un talento inmenso y tremendo.

Desde el pasado 3 de marzo y hasta el próximo 28 de marzo, la NBA está celebrando por tercer año consecutivo ‘Noches Latinas’ con ocho grandes equipos que para el partido en cuestión lucen uniformes conmemorativos y especiales con toques latinos. Así hemos visto ya camisetas como ‘Nueva York’, ‘El Heat’ o ‘Los Lakers’.

La razón de estas ‘Noches Latinas’son rendir tributo a la fanaticada latina de la liga. Algo que me parece perfecto. Pero, pregunto yo ¿Más que rendir tributo a los aficionados latinos no se debería mejor rendir tributo a los jugadores latinos?

Por mucho que haya crecido la comunidad latina en Estados Unidos, yo no veo que aquí se le rindan tributo a los aficionados estadounidenses, o a los chinos, serbios, rusos, lituanos, turcos…etc.

Pero sin embargo, los jugadores latinos sí que se merecen un tremendo tributo. No sólo por parte de los aficionados latinos, que al fin al cabo cada uno de nosotros ya conocía de antemano a sus estrellas nacionales, sino del público estadounidense y sobre todo de la NBA, que se está viendo enriquecida y como le están sacando brillo una maravillosa armada de legionarios latinos.

Y es que reflexionemos por un momento.

Si no hubiera jugadores latinos en la NBA, esta liga, con todos los millones de aficionados a nivel mundial que tiene, no podría ver ni presumir de tener jugadores campeones del mundo como Pau Gasol, Rudy Fernández, José Calderón, Marc Gasol y Sergio Rodríguez. Eso sería terrible e imperdonable para la mejor liga del mundo.

Si no hubiera jugadores latinos, esta liga se habría quedado sin ver desde 2004 a 2008 a los campeones olímpicos argentinos y la mejor camada de jugadores latinoamericanos de la historia como son Manu Ginóbili, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Luis Scola, Andrés Delfino o Walter Herrmann. Una camada que no ganó el Mundial de Indianápolis 2002 por los pelos y por unas más que discutibles decisiones arbitrales en los instantes finales de la final.

Si no hubiera latinos, pues nos habríamos quedado sin Novato del Año en 2002 (Pau Gasol) y sin el mejor Sexto Hombre en las dos últimas temporadas, Leandro Barbosa (2007) y Manu Ginóbili (2008).

Si no hubiera latinos, no podríamos estar disfrutando del crecimiento del pívot dominicano Al Horford, toda una leyenda ya en el baloncesto colegial de la Universidad de Florida, donde ganó con los ‘Gators’ dos históricos campeonatos seguidos (1996 y 1997) de NCAA.

Y si no hubiera latinos, los Mavericks de Dallas se habrían perdido una de sus mejores leyendas en los años ochenta, el panameño Rolando Blackman, cuyo número 22 tienen retirado en el estadio.

Precisamente Ginóbili es el jugador latino más exitoso en la historia de la NBA con tres anillos conquistados junto a los Spurs de San Antonio. Superando al venezolano Carl Herrera, quien ganó dos con Houston en 1995 y 1996.

Pero al hablar de la historia de los jugadores latinos en la NBA es necesario hablar del hombre que abrió la puerta, el puertorriqueño Butch Lee, que en 1978 firmó por los Atlanta Hawks para convertirse en el primer jugador latino de la historia en jugar en la NBA.

A partir de ahí empezaron a llegar grandísimos jugadores como el panameño Rolando Blackman, el primer jugador latino en jugar un Juego de Estrellas (1985) y que con cuatro apariciones (1985-87, 1990), tiene todavía el récord de apariciones entre los latinos en la gran fiesta de las estrellas de la NBA.

Pero no sólo a base de títulos los latinos dejan huella, sino también por su manera de entender y jugar el baloncesto con una pasión que nunca antes había sido vista en Estados Unidos. Ahí tenemos a los Bulls, que cuando se reúnen en el tradicional corrillo en la túnel de vestuarios antes de saltar a la cancha para jugar, el grito de guerra final es: “Uno, dos, tres, ¡Toros!”. Sí, en perfecto español por mucho que sorprenda.

Y todo debido a la huella dejada por ‘Chapu’ Nocioni antes de abandonar el equipo de Chicago.

“Lo hacemos en honor a Nocioni”, me comentaba el pívot de los Bulls Joakim Noah. “Él es alguien al que siempre lo vamos a echar de menos porque era un jugador con un tremendo carácter, era un auténtico guerrero y por lo que todos lo respetábamos”.

En definitiva, el legado de los jugadores latinos a la NBA es riquísimo y sigue creciendo temporada a temporada porque todavía quedan muchos muros que derribar.

Todavía tenemos que ver a un jugador latino siendo el mayor anotador, reboteador o asistente de una temporada, salir seleccionado número uno en el draft y ganar el MVP de la liga y de unas finales de la NBA.

¿Por qué no? Material, calidad, pasión y ganas hay para eso y mucho más. Y si no es ahora, será dentro de unos años, pero no piensen que muchos.

Lo dicho, los jugadores latinos son los que se merecen un tributo por sacarle brillo a la NBA para suerte de todos los aficionados del mundo.

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Chicago llora la salida del ‘Braveheart’ argentino
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Febrero 20 del 2009 a las 11:30 AM

Andres Nocioni
El alero argentino Andrés Nocioni se va de los Bulls destino a Sacramento después de haber dejando una tremenda huella en Chicago.
NBAE/Getty Images
Muy pocos jugadores han conquistado el corazón de los aficionados de Chicago en tan poco tiempo como lo hizo el alero argentino Andrés Nocioni.

Y no por meter 80 puntos como Kobe Bryant o jugar un baloncesto perfecto como LeBron James y sus triples dobles, sino porque además del tremendo talento que tiene como jugador, Nocioni siempre se entregó en la cancha al máximo desplegando un recital de coraje y pundonor que dejó huella en el United Center de Chicago. Ganándose la admiración como gran profesional no sólo mía, sino que convirtiéndose también en el favorito y orgullo de toda afición de los Bulls y de su propio gerente general, John Paxson, que cuando el pasado miércoles anunciaba el intercambio de jugadores al que habían llegado con Sacramento, dedicaba sus primeros comentarios precisamente a la figura de Nocioni.

“Cuando firmamos a Andrés en 2004 nos trajo mucho carácter a este equipo. Ha sido un guerrero y un buen profesional desde el primer día que llegó. Es uno de mis jugadores favoritos que jamás hayan vestido la camiseta de los Bulls y personalmente ha sido muy difícil para mí traspasarlo”, dijo Paxson.

‘Chapu’ Nocioni, o ‘Noch’ como lo llamaba por estas latitudes, tuvo que jugar de todo en los Bulls, hasta de pívot, y siempre lo hizo con el cuchillo entre los dientes a dejarse piel en cada balón en busca de la victoria como si en vez de jugar un partido de baloncesto saliera a una batalla.

Sus números no eran los de una gran estrella y en el trato con la prensa seguramente sea el más introvertido de todos los argentinos de la NBA, pero sus grandes virtudes y contribuciones al equipo no se pueden medir en simples estadísticas. Era el tipo de jugador que todo técnico quiere tener a su lado pero no en frente.

Por eso el famoso grito de ¡Nocioni, Nocioni! en las gradas del United Center de Chicago ya se había hecho tan popular y repetitivo.

Incluso recuerdo una anécdota hace algunas temporadas cuando un reportero entrevistando a Ben Wallace, entonces con los Bulls, le preguntó que cuál era el jugador favorito de su hijo pequeño. Claro, esperando que Wallace le contestara que su padre, osea él. Pero no, Wallace dijo que para su sorpresa el jugador favorito de su hijo era Nocioni por su forma de jugar.

‘Chapu’ ahora se va a los Kings de Sacramento junto a Drew Gooden a cambio de Brad Miller y John Salmons. Y atrás deja a una afición que no para de hablar de lo sorpresivo de su salida ya que se barajaban otros nombres y lamentando su salida ya que los Bulls no pierden sólo a un gran jugador, pierden a su motor de los últimos años y fundamentalmente un jugador que le dio personalidad y carácter a un equipo que desde que se fue Michael Jordan no encuentra el camino de la reconstrucción y de su identidad.

Una reconstrucción que tras los cambios realizados, es decir, la salida de Nocioni, Larry Hughes, Gooden y Thabo Sefolosha y la llegada de Miller, Salmons y Tim Thomas, sigue muy en el aire y con una afición bastante resignada a que una vez más, los Bulls no hayan podido traer a esa gran estrella que llevan esperando desde hace tanto tiempo para que le de un giro total al rumbo del equipo. Así que paciencia y habrá que esperar que Derrick Rose siga madurando.

Pero mientras tanto….¡Buena suerte ‘Chapu!

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Kobe y LeBron calientan el MSG
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Enero 23 del 2009 a las 11:30 AM

El triple doble de LeBron James y los 61 puntos de Kobe Bryant volvieron a escribir esta semana dos nuevas páginas doradas del Madison Square Garden y del histórico duelo de ambos jugadores por ganar el MVP esta temporada.
NBAE/Getty Images
Vaya semanita se ha vivido en el templo del Madison Square Garden de Nueva York con dos monstruos como Kobe Bryant y LeBron James picados en un duelo personal, para disfrute y deleite de todos los aficionados, para ver quien consigue más méritos para llevarse el MVP de este año.

Aunque para los seguidores de los Knicks, que tuvieron que sufrirlos en carne propia, no habrá sido tan divertido y tan sólo se podrán consolar con haber sido testigos de estas dos joyas históricas que les tocó presenciar en vivo. Que no es poca cosa.

Kobe arrancó el lunes 2 de febrero anotando la friolera cantidad de 61 puntos para imponer nueva marca en el Madison Square Garden superando los 60 puntos que había anotado el jugador de los Knicks, Bernard King, en 1984. Y los 55 puntos que anotó Michael Jordan con los Bulls en 1984.

El Madison Square Garden es un recinto que a todo jugador le gusta jugar por su historia, magia y hambiente. Por lo que el marco elegido no pudo haber sido mejor. Además esta cancha es especial para Kobe, donde ha sumado 40 o más puntos en cinco ocasiones.

Los 61 puntos del pasado lunes fue la vigesimocuarta ocasión que Kobe suma 50 o más puntos en su carrera y la primera en esta temporada. Hay que recordar que este pistolero de los Lakers tiene la segunda mejor marca de todos los tiempos de puntos anotados en un partido con 81 puntos (vs. Toronto en 2006), sólo superado por los míticos 100 puntos de Wilt Chamberlain (en 1960).

Pero en ese mismo partido donde los Lakers derrotaron 126-117 a los Knicks, casi todavía más de los 61 puntos de Kobe, algo que ya empieza a ser natural, fueron los 92 puntos que sumaron Kobe con Pau Gasol, autor de 31 puntos esa noche.

Esto me parece tremendamente impresionante y algo que sinceramente no recuerdo haberlo visto antes y que pienso que no se ha destacado en su debida dimensión.

Pero bueno, Kobe es Kobe y para muchos hay que dejarlo solo y no se le puede hacer sombra.

Pero si lo de Kobe Bryant y Pau Gasol fue tremendo el lunes, mucho más lo fue la que lió LeBron Jame en el Madison Square Garden el miércoles.

Eso fue algo realmente histórico, propio de un jugador de otra galaxia que no sólo es una máquina de meter puntos como Kobe, sino que es un jugador realmente completo y tocado por esa barita mágica de la que muy, muy pocos pueden presumir.

Y es que LeBron llegó el miércoles a Nueva York y lo bordó al sumar un impresionante e histórico triple doble de 50 puntos, 10 rebotes y 11 asistencias. Para ser el único jugador junto a Michael Jordan que ha logrado dos veces 50 o más puntos en el Madison Square Garden, para ser el primer triple doble que se da en la NBA con 50 o más puntos desde que en 1976 se fusionó la liga con la antigua ABA, para superar el triple doble de Karem Abdul-Jabbar en 1975 y rozar, por tan solo un punto, el récord que tiene desde 1968 Wilt Chamberlain con 53 puntos anotados en un triple doble.

¿Qué cuál actuación me ha impresionado más, la de Kobe o LeBron? Por supuesto que la de Lebron y por goleada y por muchas razones.

¿Saben además de los 61 puntos que anotó Kobe cómo ayudó a su equipo en las otras facetas?

Pués con 3 asistencias y 0 rebotes. Sí ¡TRES MISERAS ASISTENCIAS Y NINGÚN REBOTE!

Eso no es ser un jugador completo. Sí, un tremendo anotador, diría impresionante. Pero nada más. ¡Y ojo! Que no es poco, todo lo contrario, pero tiene sus limitaciones.

Sin embargo, y si tuviera que elegir a uno de los dos para mi equipo, yo me quedo con LeBron James, un fenómeno no sólo anotando, sino reboteando y dando asistencias. Haciendo de todo y muy bien. Aunque si me pudiera quedar con los dos, mucho mejor.

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La NBA se inclina al Este y LeBron es su rey
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Enero 23 del 2009 a las 11:30 AM

NBAE Getty Images
El alero de los Cavaliers de Cleveland, LeBron James, es actualmente el mejor jugador de la NBA y principal candidato a ganar el MVP esta temporada.

Por primera vez en muchos años la NBA está inclinada claramente hacia el Este, donde hasta cuatro equipos se presentan como buenos aspirantes a ganar el anillo.

Mientras que en el Oeste tan sólo veo a uno claro, otro con opciones y otro que, por historia, siempre hay que tenerlo en cuenta.

Boston, Cleveland, Orlando y Detroit, y por ese orden, son mis grandes favoritos de la Conferencia Este para ganar el campeonato esta temporada.

No sólo por la gran marcha y marca que llevan, sino porque como bien es sabido, los anillos se ganan en defensa y estos cuatro equipos están situados entre los cinco mejores del campeonato en esa faceta actualmente.

Cleveland está desplegando la mejor defensa del torneo. Boston, los actuales campeones defensores, tienen la segunda, Detroit es la cuarta y Orlando la quinta. A su seguridad defensiva hay que sumarle su potencia ofensiva, que en todos los casos, quitando a los Pistons, se sitúan entre las 10 mejores del campeonato.

En la Conferencia Oeste mi único favorito con opciones, pero por detrás de Celtics y Cavaliers, son los Lakers. Un equipo que apoyado en la mejor ofensiva del campeonato pero con una defensa muy mediocre, puede dar guerra y sorprender en una serie final.

Junto a ellos, me gustan mucho los Hornets de New Orleans (me encanta este equipo junto a Portland, aunque pienso que todavía les falta un poquito más para estar listos para pelear el campeonato), un equipo joven, con frescura y que parece que se ha dado cuenta de cómo se tienen que ganar los anillos de la NBA y se ha fortalecido en defensa, situándose como la tercera mejor del campeonato, todo un seguro de vida para aspirar a llegar lejos. Aunque tienen que subir mucho su ofensiva sin quieren trascender este año.

Y por último, y por historia, hay que tener en cuenta a los Spurs de San Antonio. Un equipo que ha ganado tres de los últimos seis campeonato de manera alterna (2003, 2005 y 2007), y que por lo tanto esta temporada les toca ganar. Pero sobre todo porque es un equipo muy experimentando, con una gran defensa (la octava mejor), bien armado en todas sus líneas y que aunque casi nunca han sido favoritos, siempre han estado ahí en la pelea a la hora de la verdad.

Sin embargo, cuando se busca quien es el actual rey de la NBA y máximo candidato a ganar el MVP esta temporada, ahí ya no puede haber discusión ya que el alero de los Cavaliers, LeBron James, sencillamente está arrasando este año.

Hay todavía quienes quieren abrir un debate diciendo que Kobe Bryant es el número uno. Pero si nos quitamos las camisetas de aficionados y observamos fríamente lo que hace y aporta uno y otro, entonces vemos que LeBron, no sólo en el apartado físico le gana por goleada a Kobe, sino que también en todos los apartados del juego.

Como es lógico, hay que partir de la base que ambos son grandísimos jugadores que hacen a sus compañeros lucir mejor y son esenciales para sus equipos y cuando no están o no juegan a su rendimiento habitual, entonces sus equipos lo acusan tremendamente.

Pero LeBron está superando esta temporada a Kobe en puntos anotados (27.8 por 26.4), porcentaje de tiro (49.6% por 47.2%), en rebotes (7.2 por 5.6), asistencias (6.8 por 5.2), tapones (1.25 por partido por 0.36 por partido), robos (2.02 por 1.29) y en dobles-dobles anotados (11 por 6). Es decir, en absolutamente todo.

Y como se puede apreciar, no sólo en ataque LeBron James supera a Kobe Bryant, quien tiene en los Lakers todo un equipo que le hace el trabajo sucio para que él pueda brillar en ataque. Sino que LeBron también juega con el traje de obrero puesto y hace ese trabajo sucio y de desgaste robando balones, poniendo tapones y peleando los rebotes, luego construye el juego de su equipo y para finalizar culmina las jugadas. Es decir, lo hace todo y bien.

Así que no creo que de momento pueda haber muchas dudas sobre quien es actualmente el rey de la NBA ya que no es otro que LeBron James.

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¿Y los técnicos extranjeros para cuando?
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Diciembre 19 del 2008 a las 11:30 AM

NBAE Getty Images
El entrenador estadounidense de los Knicks, Mike D'Antoni, arrancó su carrera como técnico en Italia, donde estuvo ocho temporadas, antes de brillar ahora en la NBA.

La llegada de los jugadores extranjeros a la NBA no sólo han demostrado que tienen la capacidad, calidad y fortaleza para jugar en la liga más exigente del mundo, sino que además la han hecho avanzar a otra dimensión y mejorarla en muchos aspectos.

Ahí tenemos ya selecciones número uno del draft como el italiano Andrea Bargnani, MVP de la temporada regular como el alemán Dirk Nowitzki, novatos del año como el español Pau Gasol, mejor sexto hombre como el argentino Manu Ginóbili, MVP de las finales como el francés Toni Parker y jugadores que han ganado anillos de campeón hasta casi completar una mano completa como los propios Parker y Ginóbili. Pero la gran barrera que todavía queda por derribar en la NBA es la de la posición de entrenador. Algo que no entiendo porque si un jugador puede aportar mucho a un equipo y una liga en general, un buen técnico extranjero, al igual que los jugadores han demostrado, podría hacerlo todavía más.

Ahí hay técnicos como los españoles Pepu Hernández o Aito García Reneses, argentinos como Sergio Hernández o Ruben Magnano, serbios como Zeljko Obradovic o Dusko Vojosevic o el mismo italiano Ettore Messina en una lista interminable de buenos y exitosos técnicos extranjeros que muy bien podrían enriquecer la NBA con sus filosofías de baloncesto.

La realidad es que la NBA está completamente cerrara a estos técnicos a pesar de que en esta temporada la guillotina está muy afilada y ya han rodado seis cabezas de técnicos en menos de dos meses de competición.

Pero ni aún así, se vislumbra la llegada de un técnico extranjero. Tan sólo los rumores sobre un posible interés de los Raptors sobre el actual técnico del CSKA de Moscú, Messina, abre alguna puerta a la esperanza. Los que mejores pueden opinar del por qué no llegan los técnicos extranjeros a la NBA son los propios protagonistas, jugadores y técnicos que han jugado y entrenado en ambos lados y saben de las diferencias y lo que se encontraría el técnico que diera dicho salto.

Así pues, decidí hacer una pequeña encuesta y preguntarle a Ginobili, Andrés Nocioni y Fabricio Oberto, tres jugadores argentinos que brillan actualmente en la NBA tras hacerlo primero en su país y luego en Europa.

La pregunta fue si pensaban que los entrenadores extranjeros podrían tener éxito en la NBA al igual que los jugadores. Y me encontré respuestas para todos los gustos.

Manu Ginóbili:
“No tengo duda de que los técnicos extranjeros triunfarían en la NBA. El tema es que van necesitar también un tiempo de adaptación y me parece difícil que un técnico de Europa venga e inicie siendo primer entrenador. Yo creo que tienen que arrancar para ver los rivales, acostumbrarse, entender las reglas y esas cosas. Empezar como asistente y por ahí, el que quiera venir a la NBA tiene que ser un técnico con mucho nombre, muy capaz y es difícil que quiera hacerlo como asistente. Así que sobre todo depende de ellos porque que hay capaces, no hay ninguna duda”.

Andrés Nocioni:
“Yo creo que no. Es muy diferente. Tendría que ser un entrenador que asuma la responsabilidad primero como asistente o algo así. Conocer el juego un poco primero y después podría ser entrenador. Yo creo que las diferencias entre el basquet europeo y el basquet NBA existen y es diferente la forma de juego. Así que es bastante difícil adaptarse, más para un entrenador. Un jugador puede tener más tiempo de adaptación, se le puede dar más tiempo, pero a un entrenador no tanto. Así que es muy difícil”.

Fabricio Oberto:
“No sé. Es una pregunta bastante difícil porque nunca hubo oportunidad de eso. Creo que lo más cercano ahora es el gerente general (italiano) de Toronto, Maurizio Gherardini. Siempre puede haber una oportunidad. Se hablaba en otros años de algún entrenador europeo con mucha experiencia y venir para ser asistente. Se han escuchado rumores pero nunca se ha dado, habría que ver que pasa”.

Por último le hice la misma pregunta al entrenador actual, y creo que de todos los tiempos, que más experiencia ha tenido entrenando en Europa como es el técnico de los Knicks, el estadounidense Mike D’Antoni, quien entrenó durante ocho años en la liga italiana (Philips Milano y Benetton Treviso) antes de empezar a brillar en la NBA. “(Un técnico extranjero) podría tener éxito en la NBA, pero no es fácil. No sé si eso sucederá, pero lo más fácil sería que viniera como asistente técnico y luego pasara a primer entrenador”, me decía D’Antoni. “Pero no es fácil porque el baloncesto en la NBA es completamente diferente al que se juega en Europa y si no sabes como funciona esto puedes perder (la confianza) de tus jugadores muy rápido. Realmente no sé si podrían tener éxito, habría que verlo”. Añadía.

Lo dicho, respuestas para todos los gustos. Ginóbili dice que sí, Nocioni que no, Oberto que no sabe y D’Antoni que habría que verlo. Sin embargo, yo sigo pensando y estoy casi convencido de que un técnico extranjero no sólo podría triunfar en la NBA, sino que además enriquecerla. Sólo es cuestión de que le abran las puertas y que haya un gerente general de equipo valiente para que haga la apuesta y se derribe la última muralla que queda en la NBA. Porque técnicos extranjeros capacitados los hay…y a mogollón.

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El cuento de hadas de Barea
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Diciembre 8 del 2008 a las 11:30 AM

NBAE Getty Images
El base boricua de los Mavericks, José Barea, ha explotado en su baloncesto y se ha ganado el puesto de titular.

Los Dallas Mavericks llevaban desde el inicio de temporada buscándole acompañante a Jason Kidd y finalmente parece que Rick Carlisle lo han encontrado en el boricua José Barea.

Ha tardado mucho en encontrarlo porque el boricua era el último de la fila entre los posibles candidatos. Pero cuando le llegó la oportunidad, Barea se agarró a ella, la aprovechó de una manera espectacular y explotó como ese gran base que siempre ha sido para hacerse un hueco en el equipo titular de Dallas.

Los Mavericks no empezaron nada bien esta temporada y Carlisle no conseguía poner en ritmo al equipo, despertar a Dirk Nowitzki y sobre todo, encontrarle al base armador Kidd, todo un fijo inamovible, el escudero de base anotador que necesitaba el equipo.

Carlisle empezó probando con Antoine Wright, luego con Jerry Stackhouse, después vino Jason Terry, finalmente parecía que la solución estaba en Gerald Green , pero tampoco funcionó, por lo que regresó a Wright. Pero los Mavericks se iban hundiendo con una marca de 2-6 y el puesto de Carlisle cada vez más en peligro.

Mientras tanto Barea esperaba su oportunidad, aunque apenas contaba para Carlisle. El boricua promediaba 1.8 puntos en 8 minutos por partido. Incluso había partidos, como el de Chicago el pasado 13 de noviembre, en donde ni tan siquiera jugaba.

“No me gusta estar tanto tiempo en la banca”, nos decía entonces Barea con la cara triste. “Como a cualquier jugador me encanta jugar al baloncesto. Pero me mantengo entregándome y mejorando para cuando me den la oportunidad estar preparado”.

Barea, que se encuentra en su tercer año en la NBA, asegura que el cambio de técnico en los Mavericks también le afectó tras la salida de Avery Johnson.

“Si me ha afectado el cambio de entrenador”, afirmaba Barea a mediados de noviembre. “Pero yo me mantengo positivo y creo que va a cambiar mi situación y me tendrá la oportunidad en algún momento”.

Dicho y hecho, porque Barea siguió trabajando sin perder nunca la esperanza y poco a poco fue demostrando que tenía un sitio en los Mavericks. Así, el pasado 2 de diciembre con un triple en el último suspiro de partido, le dio la victoria 100-98 a Dallas frente a los Clippers y firmó una gran noche al sumar 15 puntos y 6 asistencias (nuevo marca personal). Una actuación que le abrió los ojos a Carlisle y lo premió dándole la titularidad al boricua al siguiente partido ante los complicados Suns de Phoenix.

Su debut como titular esta temporada no lo podía desaprovechar y así fue, Barea firmó otro partidazo con 18 puntos y 4 asistencias y fue clave en la victoria de Dallas 112-97 sobre Phoenix.

Su ratificación vino en su segundo partido como titular, ante Atlanta el pasado 6 de diciembre, donde Barea volvió a ser fundamental con 22 puntos y 4 asistencias en la victoria por 100-98 ante los Hawks.

Este buen momento de Barea se corresponde también con el buen momento de Dallas, que de un 2-6 de marca de arranque, ha pasado desde entonces a una de 9-2 para un total de 11-8, con una racha de cuatro victorias consecutivas y una derrota en los últimos 10 partidos.

Mientras Barea, el único puertorriqueño que queda actualmente en la NBA, ha pasado de promediar 1.8 puntos y 8 minutos en los primeros siete partidos, a sumar 18.3 puntos y 28.7 minutos con dos titularidades en los últimos tres partidos. Algo que sin duda debe tener encantados sobre todo a todos los aficionados boricuas.

“Quiero representar a Puerto Rico bastante bien y mantenerme en esta liga para darle oportunidad a otros jóvenes que están tratando de llegar aquí. Así que tengo que hacerlo lo mejor que pueda para ellos”, dice Barea.

Lo más curioso de todo esto es que además Barea está viviendo un cuento de hadas al ser el acompañante del veterano Kidd en la creación del juego de los Mavericks. Y es que cuando el boricua tenía 10 años y jugaba al baloncesto en el colegio en su natal Mayagüez soñando con llegar a la NBA, Kidd era un prometedor novato en los Mavericks que no pasaba desapercibido para Barea.

“Cuando era niño Kidd era mi jugador favorito”, reconoce Barea. “Después de Michael Jordan seguía él. Nunca me podía imaginar que iba a estar jugando con él. Pero es un tremendo compañero.

“Es algo increíble que nunca pensé que iba a pasar y ahora ha sucedido. Ahora tengo que aprovecharlo y aprender lo más que pueda de él para después usarlo en mi juego”, añade.

Desde luego este boricua tiene buen gusto, pero además un extraordinario talento que finalmente ha sabido ver Carlisle para bien de los Mavericks y aún mejor para el baloncesto puertorriqueño, que no se puede permitir el lujo de no tener representantes en la NBA.

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El secreto de los Hawks está en el ‘Merengue’
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Nov 17 del 2008 a las 3:00 PM

NBAE Getty Images
El ala-pívot dominicano Al Horford sigue progresando y apunta para ser una de las grandes estrellas de la NBA.

La temporada pasada los Atlanta Hawks fueron el centro de muchas críticas yh se cuestionó la reglamentación de la NBA en facilitar que un equipo con marca perdedora (37-45) pudiera clasificar a la postemporada en detrimento de otros con mejor marca, caso de Golden State (48-34).

Luego se transformaron en la gran revelación de los playoffs al tener contra las cuerdas y forzar el séptimo partido a los todo poderosos Boston Celtics.

Pués bien, este jóven equipo de Atlanta (son el cuarto equipo más joven de la liga con una media de edad de 24.8 años) no ha parado en su progresión y esta temporada ya son la gran sorpresa y uno de los equipos a batir en la Conferencia del Este, no en vano se mantuvieron invictos por los primeros seis juegos ganando en canchas tan complicadas como las de New Orleans y Orlando y tan sólo perdieron su inmaculada marca el pasado miércoles 12 de noviembre en Boston al caer 103-102 ante los Celtics con una canasta de Paul Pierce en el último medio segundo de partido.

El secreto de estos sorprendentes Hawks está en su gran defensa, la buena mezcla entre el aplomo que aportan los más veteranos como Mike Bibby y Joe Johnson, y la agresividad y progesión de jóvenes como Al Horford y Marvin Williams. Pero sobre todos me sorprenden el ala-pívot dominicano Horford, un jugador salido de la tierra del merengue que está jugando un baloncesto de altísimo nivel en su segundo año en la NBA. Y lo importante es que todavía es evidente que no ha tocado techo.

“Yo creo que el secreto de estos Hawks es que tenemos buena química este año”, me comentaba Horford el pasado martes 11 tras realizar el partido de su vida en la victoria sobre los Bulls. “Somos un equipo joven, hemos jugado juntos un buen tiempo y tenemos incursiones de dos veteranos que vienen de la banca como ‘Flip’ Murray y Maurice Evans que elevan el nivel cada vez que entran. Yo creo que esa ha sido la clave más grande de nuestro equipo”. Horford, uno de los tres dominicanos que actualmente juegan en la NBA junto a Francisco García (Sacramento) y Charlie Villanueva (Milwaukee), lo bordó en la victoria (113-108) frente a los Bulls en el United Center de Chicago al sumar 27 puntos (9-18) y capturar 17 rebotes (6 de ellos en ataque), lo que significó su nueva marca personal de puntos anotados desde su llegada a la NBA.

“Me siento feliz”, me decía un radiante Horford desde los vestuarios del United Center minutos después de concluido el partido. “Yo siempre salgo con la mentalidad de jugar al cien por ciento y fue una noche donde puede enseñar que no sólo soy un jugador defensivo, sino que ofensivamente también tengo un buen juego.

“Pero pienso que hay que hay seguir intentando llegar más alto”, prosigue este dominicano de 22 años. “Para mi es importante seguir trabajando de la manera que lo he hecho y no creo que esos 27 puntos sean la cima. Pienso que en cualquier noche puedo tener un juego mucho mejor que éste. Pero estoy contento con la victoria que es lo más importante”.

Horford, selección número tres de primera ronda del draft de 2007 y parte de esa gran camada que salió de los Gators de la Universidad de Florida que ganó dos campeonatos colegiales consecutivos, se quedó a un paso el año pasado de ganar el premio al ‘Novato del Año’, algo que aunque asegura que le hubiera gustado ganar, le empujó y motivó para seguir trabajando y mejorando como jugador. Algo que es palpable en esta su segunda temporada. “Este año ya me siento más cómodo”, dice. “Todo es un proceso y creo que en ataque y en defensa ya entiendo mejor el juego que el año pasado. “La temporada pasada yo entré y no sabía varias cosas. Iba aprendiendo mientras jugaba. Este año yo sé ya lo que va a venir, qué jugada vamos hacer y en general me siento muy cómodo y enfocado en la cancha”, afirma.

Horford sin duda es una de las grandes claves del equipo de Atlanta. Pero lo más importante es que es el futuro de estos Hawks porque este dominicano sigue progresando con esa humildad tan difícil pero necesaria para llegar a cotas altísimas y lo tiene absolutamente todo para ser una de las grandes estrellas de esta liga. Y si no, tiempo al tiempo.

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Arranca la era ‘D’ Rose
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Oct 31 del 2008 a las 3:00 PM

NBAE Getty Images
Derrick Rose

Los Bulls no habían tenido un jugador del calibre de Derrick Rose desde que seleccionaron también en la primera posición del draft de 1999 a Elton Brand. Y a un jugador así en su posición de base armador desde Michael Jordan.

Así que ya se pueden imaginar lo ilusionados y contentos que están en Chicago con la llegada de Derrick Rose, más conocido ya en la Ciudad de los Vientos como ‘D’ Rose, y del que ahora sí están seguros de que será la piedra angular sobre la que finalmente se reconstruyan unos Bulls ganadores.

Hasta tal punto llega la confianza, que los aficionados de Chicago, y después de la tremenda decepción de la campaña pasada, han aceptado con agrado la idea de que este año sólo es el principio, que no se va a llegar muy lejos, que hay que tener paciencia y que por los menos se divertirán viendo crecer y jugar a su nueva joya.

“Rose es un jugador muy explosivo, con mucha potencia en sus piernas y que puede ser decisivo”, comenta el alero argentino de los Bulls Andrés Nocioni sobre la nueva estrella del equipo. “Puede ser un estilo a Chris Paul, pero obviamente es un rookie y tiene que aprender mucho todavía, sobre todo a leer los partidos. Le falta mucho en ese sentido, pero si sigue con la mentalidad que tiene ahora y haciendo las cosas como las está haciendo, no va tener ningún problema en jugar en esta liga”.

Rose también se ve por aquí como a un ‘hijo pródigo’, ya que es natural de Chicago, y se está dejando querer como demuestra que ordenara que cuando lo presentaran por la megafonía en los partidos lo anunciaran como de ‘Chicago’ y no como es costrumbre de hacerlo con la universidad de la que procede, en este caso, de ‘Memphis’.

“He estado aquí (Chicago) toda mi vida y en Memphis sólo he estado por un año”, explica Rose.

El jugador, que el pasado día 4 de octubre cumplió 20 años, todavía se muestra con la típica timidez con la que llegan los novatos a la hora de enfrentarse a una legión de periodistas, pero eso no le hace menos accesible a la hora de analizar todo el cambio que ha experimentado su vida y la supuesta presión que podría tener debido a ser el número uno del pasado draft y lo muchísimo que se espera de él a pesar de su juventud.

“Lo estoy llevando muy bien porque no estoy dejando que mi posición del draft o por ser quien soy me desborde. Prefiero reaccionar a eso a pensarlo”, nos afirma Rose desde el vestuario de los Bulls, que por cierto, utiliza la taquilla que hasta ahora venía utilizando siempre Nocioni. “No siento presión por ser el número uno del draft, pero de todas maneras eso es lo que quiere todo jugador de baloncesto, tener presión. Porque eso significa que estas haciendo las cosas bien”.

“Yo sé que todavía soy un novato y que no conozco el juego de la NBA. Por eso ahora escucho a mi compañeros veteranos, a mis entrenadores y veo vídeos”, añade.

A la humildad que hasta ahora está demostrado habría que sumarle el carácter ganador que tiene, una virtud que él no para de recalcar en sus declaraciones.

“Mi meta es ganar, en eso es en lo único que pienso”, dice Rose. “Aportar asistencias, puntos y todo lo que pueda para que el equipo gane.Ya hemos perdido demasiado en la pretemporada y ahora lo único que quiero es competir y ganar”.

Rose acabó la pretemporada promediando 13.9 puntos y 5 asistencias en 28.4 puntos en 8 partidos. Y su bautismo oficial en la NBA se produjo el pasado martes 28 en el United Center frente a los Bucks de Milwaukee, donde arrancó en el quinteto inicial, dejó muestras de su calidad y desequilibrio y terminó casi con un doble-doble al sumar 11 puntos y 9 asistencias en 32:12 minutos. Pero aún así salió contrariado porque sumó cuatro pérdidas de balón, la primer de ellas en el primer balón que tocó.

“Si tuviera que evaluar mi primer partido en la N BA me daría una ‘C’ por las pérdidas de balón, pero al menos ganamos”, dijo Rose.

Del talento de Rose nadie duda y casi todos coinciden que va para ser una gran estrella de la NBA, pero al jugador todavía le falta adaptarse al juego de la NBA y asimilar el sistema del entrenador Vinny Del Negro, otro debutante en el cargo que no duda de darle protagonismo al ‘niño’ y armar todo el equipo a su alrededor. Aunque todavía tenga que sacar las castañas del fuego con los veteranos cuando el partido se complica.

“Rose juega en la posición más difícil de un equipo y hay que tener paciencia porque lo tiene todo para ser un gran jugador”, afirma Del Negro. “Su misión es la de penetrar, tiene que aprender a atacar y va a ser muy complicado por los jugadores que se va a encontrar en frente suya. Nosotros le abrimos la cancha y él tiene que penetrar con su potencia física y dribling. Por eso le hemos dicho que corra, haga correr al equipo y que se divierta jugando.

“Tiene un camino por recorrer todavía, es un novato y a pesar de estar muy molesto con las cuatro pérdidas que tuvo, está contento por la victoria, ese es el carácter de este muchacho y con jugadores así siempre se puede trabajar”, añade Del Negro. “Va a seguir creciendo, va a seguir mejorando y es nuestro trabajo seguir empujándolo en la dirección correcta”.

En definitiva la era ‘D’ Rose acaba de empezar y pinta muy, pero que muy bien. Aunque de momento lo único que se pueda hacer es tener paciencia mientras se cocina esta nueva joya de la NBA y disfrutar con su evolución.

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La estampida hacia Europa
Publicado por José Luis Sánchez Pando. Oct 17 del 2008 a las 3:00 PM

NBAE Getty Images
Josh Childress

La nueva temporada que está a punto de arrancar en la NBA viene salpicada por esa gran y sorprendente estampida de jugadores que han cambiado la duela de la NBA por irse a jugar a Europa.

Hasta no hace mucho, el sueño de cualquier jugador de todo el mundo era jugar en la NBA, en la mejor liga de baloncesto del mundo, junto a los grandes monstruos y estrellas de la canasta sin importar y, aunque también el dinero era importante, era casi lo de menos.

Pero esa realidad parece que ya ha terminado después de ver como el pasado verano hubo una significativa salida de jugadores rumbo al Viejo Continente.

Así presenciamos como el prometedor base Josh Childress dejaba Atlanta para fichar por el Olympiakos de Grecia. Como el no menos prometedor alero argentino Carlos Delfino se iba con un contrato multimillonario a Rusia con el BC Khimki, que poco después también fichaba al español Jorge Garbajosa. En Rusia también han terminado jugadores como Jannero Pargo (Dynamo Moscú), Nenad Krstic (Triumph Moscú) y Bostjan Nachbar (Dynamo Moscú). El españo Juan Carlos ‘La Bomba’ Navarro se volvió al Barcelona tras un año en Memphis donde no se le vio muy contento. El base boricua Carlos Arroyo después muchos años peleando por asentarse en la liga se fue a Israel con el poderoso Maccabi Tel-Aviv. El esloveno Primoz Brezecs se fue a jugar con la Roma. Mientras que Earl Boykins también emigró a Italia para fichar por el Virtus de Bolonia. En definitiva, toda una estampida que dejado una nueva puerta abierta.

Las razones a todo esto radican en el negocio puro y duro. La fortaleza del euro frente al dólar, los cada vez más magnates multimillonarios que toman las riendas de los poderosos equipos europeos con ganas de invertir y hacer equipos galácticos, así como la comodidad de los calendarios de las temporadas europeas, mucho más relajadas para los jugadores y con muchos menos partidos.

En Europa hasta ahora normalmente solamente llegaban viejos jugadores de la NBA con la idea de terminar y alargar un poco más sus carreras. Ahí estan los casos de Dominic Wilkins, Bob McAdoo, Reggie Theus o el panameño Rolando Blackman. Pero lo ocurrido este pasado verano puede haber abierto un precedente que el próximo año puede tener su continuación con una nueva camada de agentes libres de auténtico calibre.

Entre los agentes libres del próximo año y serios candidatos a irse a Europa, nos encontramos a jugadores como Kobe Bryant, Jason Kidd, Allen Iverson, Grant Hill, Richard Hamilton, Rasheed Wallace, Ben Gordon e incluso ya ha sonado LeBron James en una larga lista de jugadores veteranos, jóvenes y en plena madurez que pueden ser objetivo de las millonarias carteras de los poderosos equipos europeos.

Y no es que la NBA esté pasando por dificultades económicas, esté en crisis o haya perdido glamour. De hecho el tope salarial de los equipos sigue subiendo y para esta temporada el presupuesto por equipo está en 58,68 millones de dólares, tres millones más que la temporada pasada y cinco millones más que hace dos años. Lo que ocurre es que el baloncesto de las ligas europea ha subido tremendamente en todos los niveles en los últimos años, ofreciendo muchísimas oportunidades de grandes contratos y protagonismo a un abanico mucho más grande de jugadores, por lo que Europa se ha convertido no sólo en el lugar perfecto para poder dar el salto a la NBA o en el cementerio de los grandes dinosaurios de la NBA, sino también como una muy buena opción, económica y deportiva, para que muchos jugadores de la gran carpa estadounidense puedan desarrollar sus carreras.

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